El volcán de Fuego se mantiene activo y bajo alerta anaranjada por su constante emisión de ceniza y material incandescente, con columnas que alcanzan hasta 4, 500 m de altura y caída de ceniza en poblados cercanos, según el último boletín emitido por el Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología de Guatemala (Insivumeh)
Ante ello, el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social advierte que la ceniza no es solo polvo, pues puede irritar ojos, garganta y pulmones, además de afectar la piel, y representa un riesgo especial para personas con enfermedades respiratorias, niños y adultos mayores.
Recomiendan mantener puertas y ventanas cerradas, usar protección como mascarillas y gafas, y evitar la exposición innecesaria al aire libre mientras persista la caída de ceniza.
Ante cualquier síntoma como tos, irritación ocular o dificultad para respirar, se recomienda a la población acudir de inmediato al servicio de salud más cercano para recibir atención adecuada.




