En un movimiento orientado a reducir la vulnerabilidad del sector agrícola, El Salvador estableció un calendario específico para la siembra de maíz y frijol, recomendando iniciar entre el 21 y 25 de abril.

La medida surge tras evaluaciones técnicas que prevén condiciones climáticas adversas a mitad de año, lo que ha llevado a priorizar una estrategia basada en datos científicos y monitoreo constante.

El viceministro de Agricultura Oscar Domínguez indicó que sembrar en este periodo permitirá aprovechar mejor las lluvias iniciales y evitar pérdidas durante la canícula proyectada para julio.

En paralelo, la administración del presidente Nayib Bukele impulsa un programa integral que incluye subsidios agrícolas, acceso a insumos a precios reducidos y tecnología de monitoreo satelital para anticipar riesgos.

El plan también incorpora alianzas con la FAO y el Programa Mundial de Alimentos, enfocadas en mejorar la resiliencia climática y la productividad.

Desde Guatemala, expertos destacan que la anticipación en políticas agrícolas podría posicionar a El Salvador como un referente regional en gestión de riesgos climáticos en el agro.