El compromiso asumido por Guatemala en el acuerdo comercial recíproco, de “hacer los esfuerzos” por comprar 50 millones de galones de etanol a EE. UU. al año, para implementar la mezcla de etanol en las gasolinas, ha generado reacciones de los productores de ambos países.

Este acuerdo se firmó el recién pasado 30 de enero del 2026.

Sin embargo desde mayo del 2025 se conoció que la importación de etanol en Guatemala era uno de los aspectos que varias autoridades y sectores de EE. UU. mencionaban cuando pidieron reducir la brecha agrícola que favorece a nuestro país.

En tanto, la mezcla de 10% de etanol en cada galón de gasolina, entrará en vigencia el 30 de junio del 2026, según el reglamento reformado, aunque ese período que se ha aplazado en varias ocasiones.

Producción local

El sector local tiene capacidad para producir 70 millones de galones de alcohol carburante y, aunque exportan a varios países, también pueden atender el mercado nacional, dijo recientemente Ivanova Ancheta, directora ejecutiva de la Asociación de Productores de Alcohol de Guatemala (APAG).

Consultada este lunes 2 de febrero, acerca del compromiso asumido por Guatemala en el Acuerdo de Comercio Recíproco de procurar la compra de 50 millones de galones de etanol de EE. UU. anualmente, la ejecutiva expuso que, desde APAG, este es un aspecto que se ha analizado con atención y que debe leerse en su contexto.

Explicó que el acuerdo comercial menciona que Guatemala hará esfuerzos por adquirir etanol de Estados Unidos, lo cual considera coherente con una política pública que, a partir de su implementación el 30 de junio próximo, se rige por el principio de libre contratación y libre mercado, tal como lo establece el artículo 22 del Acuerdo Gubernativo 257-2025, que contiene el Reglamento General de la Ley del Alcohol Carburante, con las modificaciones de diciembre del 2025.

“Esto significa que no existe una obligación de compra ni un proveedor predeterminado. Los distribuidores podrán contratar etanol nacional o internacional, siempre que cumpla con los estándares de calidad, al mejor precio y bajo reglas de competencia abierta”, expresó Ancheta, y agregó que “en ese marco, el etanol de Estados Unidos representa una oportunidad comercial natural, considerando que es uno de los principales aliados comerciales de Guatemala y un proveedor relevante en el mercado internacional de biocombustibles”.

Otro punto expuesto por la directiva es que Guatemala es, en la actualidad, un productor competitivo de etanol, con una vocación exportadora y presencia en mercados exigentes. Derivado de ello, consideran que la apertura a importaciones, “lejos de ser una limitación, complementa el mercado, fortalece la seguridad de abastecimiento y permite que la transición al E10 se realice de manera ordenada, eficiente y en beneficio del consumidor final”.