La Junta Monetaria (JM) de Guatemala decidió este miércoles 25 de marzo, por unanimidad, mantener la tasa de interés líder de política monetaria en 3.50%.
En una decisión unánime, la JM optó por la cautela, ya que, aunque la economía nacional muestra un dinamismo saludable y la inflación se mantiene en niveles históricamente bajos, las tensiones en el Medio Oriente y el reciente repunte en los precios internacionales del crudo sugieren que aún no es momento de relajar la postura monetaria.
El principal argumento para dejar intacta la tasa —que sirve de referencia para los intereses en el sistema bancario— es el comportamiento de los precios en el país.
A febrero de 2026, el ritmo inflacionario se ubicó por debajo del límite inferior de la meta (4.0% +/- 1 punto porcentual), impulsado por una oferta favorable de alimentos y precios de combustibles que, en comparación interanual, han dado un respiro al bolsillo de los guatemaltecos.

Este escenario permite que el crecimiento económico se mantenga firme, con una proyección para el cierre de año de entre el 3.1% y 4.1%.
“En el ámbito interno, la Junta Monetaria resaltó el comportamiento positivo de la mayoría de indicadores de corto plazo de la actividad económica, congruente con la estimación de crecimiento económico prevista para 2026”, dijo José Alfredo Blanco, vicepresidente de la Junta Monetaria y del Banco de Guatemala (Banguat).
“Con relación al ritmo inflacionario, en febrero de 2026 siguió ubicándose por debajo del límite inferior de la meta determinada por la Junta Monetaria, como resultado, principalmente, de choques de oferta internos favorables en algunos alimentos y precios de los combustibles más bajos que los del año anterior”, agregó Blanco.
Los riesgos externos
A pesar del optimismo local, la mirada de las autoridades está puesta en el mercado internacional, ya que la persistencia de conflictos en el Medio Oriente ha provocado interrupciones en el comercio de petróleo, elevando el precio spot del crudo.
Si bien la economía mundial, especialmente la de Estados Unidos, muestra resiliencia en el consumo privado, el Banguat advierte que una prolongación de estas tensiones podría derivar en “inflación importada” a través de los costos de energía y las cadenas mundiales de suministro.
“La Junta Monetaria destacó que las perspectivas de crecimiento económico a nivel mundial siguen siendo positivas para el presente año, impulsadas por la resiliencia del consumo privado y mejores condiciones financieras internacionales, aunque la incertidumbre y los riesgos a la baja se han incrementado debido a la intensificación reciente de los conflictos geopolíticos en Oriente Medio y a la persistencia de las políticas proteccionistas”, detalló David Samayoa, director del departamento de análisis macroeconómico y pronósticos del Banguat.
Samayoa consideró que las interrupciones en el comercio de petróleo en Oriente Medio han provocado un alza considerable en el precio internacional del crudo, aunque sus efectos sobre la inflación dependerán de la intensidad y duración del conflicto.
Proyecciones futuras
Las autoridades monetarias indicaron que, si bien las exportaciones guatemaltecas ya incluyen este beneficio en sus proyecciones, el Banco Central reconoció que existe una cuota de incertidumbre debido a la volatilidad de la política comercial estadounidense y las recientes decisiones judiciales en dicho país que han modificado regímenes arancelarios.
En ese contexto, la Junta Monetaria reafirmó que seguirá monitoreando los indicadores diarios para asegurar que la inflación no se desvíe de su curso, protegiendo así el poder adquisitivo de la población.




