El café salvadoreño registró un crecimiento del 30% en sus exportaciones durante 2025, impulsado por la recuperación de los precios internacionales y el sólido posicionamiento de los cafés de especialidad del país. Aunque el volumen total exportado se mantuvo casi estable, el valor generado alcanzó niveles no vistos en más de una década.
El incremento se debe, en gran parte, a la demanda de compradores internacionales por cafés con trazabilidad, certificaciones sostenibles y perfiles sensoriales diferenciados, segmentos donde El Salvador ha logrado destacarse. Según los datos del sector, el precio promedio por quintal pasó de $227.8 a aproximadamente $295.3, reflejando la preferencia por granos de alta calidad.

“Estamos viendo un reconocimiento internacional al esfuerzo de los productores salvadoreños por ofrecer cafés con estándares excepcionales”, señaló un representante de la Asociación Cafetalera de El Salvador.
El reto actual para la industria no radica únicamente en mantener los precios, sino en consolidar relaciones comerciales de largo plazo y garantizar una oferta estable que cumpla con la demanda creciente. Estados Unidos, Japón y Corea continúan siendo los principales destinos de exportación, reafirmando la relevancia del grano salvadoreño en los mercados globales.
Con este repunte, el café nacional recupera protagonismo internacional, reforzando su reputación como uno de los productos emblemáticos de la economía salvadoreña.




