Como parte de los esfuerzos para fortalecer la seguridad alimentaria y elevar la competitividad agrícola, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) de El Salvador destacó esta semana los avances del Programa de Aumento a la Producción, iniciativa que incorpora tecnologías de ambiente protegido en diferentes zonas del país.

El programa trabaja con dos tipos de estructuras: casas malla y cultivos a cielo abierto, con el objetivo de optimizar el rendimiento y reducir las pérdidas causadas por plagas y enfermedades, una tendencia que varios países de la región también están adoptando en respuesta al cambio climático.

La primera de estas estructuras es la casa malla convencional, fabricada con una estructura de hierro de tres pulgadas y con capacidad para cubrir 1,800 metros cuadrados. Está revestida con una malla antivirus de 500 metch, diseñada para evitar el ingreso de insectos chupadores y disminuir de manera significativa la presencia de plagas y enfermedades.

El segundo modelo es la casa malla tipo invernadero, una estructura de hierro de dos pulgadas que cubre 500 metros cuadrados. Esta versión incorpora malla antivirus y plástico ultravioleta, material que regula la filtración de agua y evita la acumulación de humedad, reduciendo la incidencia de enfermedades fúngicas. Además, integra un sistema automatizado de riego alimentado con energía solar, lo que permite disminuir costos de producción y mejorar la eficiencia en el uso del agua.

Con estas nuevas tecnologías, El Salvador busca alinearse a prácticas agrícolas modernas utilizadas en países como México, España e Israel, que han demostrado ser clave para asegurar la productividad en contextos de variabilidad climática.