Xelajú MC regresa este miércoles 4 de febrero al escenario internacional con una prueba de máxima exigencia. En el estadio Cementos Progreso, los superchivos recibirán al Monterrey de México en el juego de ida de la primera ronda de la Copa de Campeones de la Concacaf, una serie que pone a prueba carácter, concentración y eficacia.

El cruce no es nuevo para el conjunto quetzalteco. Hace 13 años, en 2013, ambos equipos se enfrentaron en los cuartos de final del mismo torneo, una eliminatoria que terminó inclinándose a favor de los Rayados con un global de 4-2. De aquel antecedente queda poco en las plantillas actuales; de hecho, solo Jesús “Tecatito” Corona permanece como vínculo directo con aquella serie, en la que incluso logró marcarle a Xelajú.

El contexto, sin embargo, es distinto y el desafío es mayúsculo. Monterrey llega como uno de los planteles más poderosos de la Liga MX, con una inversión millonaria, profundidad en todas sus líneas y cartel de serio candidato al título continental. Xelajú, en cambio, apela a la solidez colectiva, al orden táctico y a la fortaleza emocional para competir en una serie de eliminación directa donde los errores se pagan caro.

Así lo entiende el defensor Javier González, quien reconoce que el margen de error será mínimo.

“Será un partido vital. Sabemos que en este tipo de juegos no hay espacio para desconcentraciones. El primer partido marca mucho la serie, por eso será importante estar bien parados los 90 minutos y tratar de salir con el marco en cero”, señaló.