El proyecto busca conectar el Atlántico y el Pacífico mediante infraestructura portuaria, ferroviaria, industrial y energética, con el objetivo de posicionar al país como un nodo estratégico del comercio mundial.
Guatemala presentó oficialmente el Centro Logístico Internacional San Jorge, el primer componente económico del Corredor Interoceánico de Guatemala, una de las apuestas de infraestructura logística más ambiciosas impulsadas en el país.
El proyecto fue presentado por el Consorcio Interoceánico de Guatemala, S.A. (CIGSA), durante un evento que reunió a más de 400 asistentes, entre empresarios, autoridades, alcaldes, representantes gremiales, miembros del cuerpo diplomático e invitados internacionales.
El Centro Logístico Internacional San Jorge se desarrollará en Puerto Barrios, Izabal, sobre una extensión de 22 millones de metros cuadrados de propiedad privada frente al océano Atlántico.
El complejo será construido por fases e incluirá terminales portuarias, un aeropuerto de carga, parques industriales, un parque energético, gasoducto, oleoducto, bodegas, áreas comerciales y otros servicios especializados para el movimiento de mercancías.
Una conexión entre dos océanos
El Corredor Interoceánico estará compuesto por tres elementos principales: una ciudad portuaria en el Atlántico, una infraestructura de características similares en el Pacífico y una conexión terrestre de 372 kilómetros, diseñada para transportar carga mediante ferrocarril.
También se proyecta la construcción de carreteras, ductos y líneas de transmisión eléctrica, con el propósito de fortalecer la conectividad interna y facilitar el traslado de productos entre ambas costas.
Guillermo Catalán, presidente de CIGSA, señaló que el proyecto busca integrar a Guatemala y a Centroamérica con las principales rutas comerciales que conectan Asia, América, Europa y África.
“Al tener una ruta logística global tan cerca, todos los países de la región tendremos la oportunidad de beneficiarnos de un comercio más eficiente y competitivo”, afirmó.
Una alternativa para el comercio internacional
Según CIGSA, la nueva infraestructura permitirá optimizar los tiempos de traslado y reducir costos logísticos mediante sistemas especializados para el movimiento de carga y la atención de embarcaciones de mayor capacidad.
El proyecto ha sido planteado como una infraestructura complementaria al Canal de Panamá y a los corredores logísticos de Norteamérica, ampliando las opciones disponibles para el transporte internacional de mercancías.
Además de fortalecer la posición de Guatemala dentro del comercio mundial, el corredor podría generar oportunidades para sectores como la construcción, la industria, la energía, el transporte, el almacenamiento, los servicios y la actividad portuaria.
Iniciativa de capital privado
CIGSA destacó que el proyecto es una iniciativa cien por ciento privada y que cuenta con más de dos décadas de trabajo técnico y jurídico.
Durante ese periodo se habrían consolidado los derechos de propiedad de los terrenos y las autorizaciones correspondientes ante las instituciones competentes.
La iniciativa también cuenta con el acompañamiento de inversionistas privados, municipalidades y sectores productivos, bajo un modelo de coordinación con las instituciones del Estado responsables de supervisar y autorizar las diferentes etapas del proyecto.
Con el lanzamiento del Centro Logístico Internacional San Jorge, el Corredor Interoceánico inicia una nueva fase de ejecución física y abre una expectativa sobre el papel que Guatemala podría desempeñar en las cadenas globales de suministro.




