Autoridades monetarias, regulatorias y del sector bancario coincidieron en que la ciberseguridad se ha convertido en un componente estratégico para preservar la estabilidad del sistema financiero guatemalteco.

De la misma forma señalan que contar con una legislación en la materia ayudaría a consolidar las coordinaciones que ya se llevan a cabo y que permiten mantener a raya los ataques virtuales en contra de las instituciones bancarias y financieras.

Álvaro González Ricci, presidente del Banco de Guatemala (Banguat) y de la Junta Monetaria, advirtió que el crecimiento de los delitos informáticos ha alcanzado dimensiones económicas comparables con las mayores economías del mundo.

“Si miramos el tamaño de los delitos cibernéticos que ascienden a 10 trillones de dólares y lo comparáramos con la economía de diferentes países, estarían en el tercer lugar atrás de Estados Unidos y China”, señaló el funcionario.