El mercado de capitales en Guatemala ha dado un salto cuantitativo y cualitativo sin precedentes. Durante la presentación de resultados anuales, Rolando San Román, gerente general de la BVN, confirmó que el 2025 cerró con un volumen negociado de Q1,317,778 millones.

Esta cifra no solo representa un récord histórico en los registros de la última década, sino que supera en un 42.2% lo alcanzado en 2024, cuando se negociaron Q761,030 millones.

2025 cerró con un volumen negociado de Q1,317,778 millones, según los representantes de la BVN. (Foto: BVN)

Un ciclo de expansión y recuperación

El desempeño del mercado bursátil guatemalteco ha mostrado un comportamiento cíclico desde 2016, con picos importantes en años anteriores como 2017 y 2020.

Sin embargo, el salto registrado este último año marca el fin de una desaceleración observada durante el bienio 2023-2024.

San Román destacó que esta expansión es el reflejo de un mercado con mayor profundidad financiera, donde el número de participantes y la sofisticación de los instrumentos continúan evolucionando.

Se estima que una mayor profundidad financiera se observa en el mercado nacional. (Foto: Canva/Soy502)

El segmento de mayor peso en este ecosistema sigue siendo el de reportos (operaciones financieras de corto plazo donde se venden valores con el compromiso de recomprarlos), que alcanzó los Q536,850 millones.

Un dato clave en la modernización del sistema es que el 80.76% de estas operaciones se realizó mediante valores desmaterializados (registros electrónicos que sustituyen a los documentos físicos), dejando atrás el uso de títulos físicos y agilizando las transacciones.

Estructura del mercado

En cuanto al Mercado Primario (donde se emiten y venden valores por primera vez), el dinamismo fue impulsado principalmente por la colocación de Certificados de Depósito a Plazo —CDP’s— (títulos que representan un depósito de dinero a un tiempo determinado) por un monto de Q25,677 millones.

Por su parte, la colocación de Bonos del Tesoro, que son instrumentos de deuda emitidos por el Estado, sumó Q8,494 millones.

El sector privado también mostró una participación relevante en este segmento inicial, con negociaciones que alcanzaron los Q3,921 millones y US$2,508.7 millones.

La colocación de Bonos del Tesoro ascendió a Q8,494 millones. (Foto: Canva/Soy502)

Estas cifras contribuyeron a que los montos totales en circulación ascendieran a Q6,693 millones, lo que evidencia una mayor capacidad del mercado para absorber y mantener inversiones.

Respecto al Mercado Secundario (donde se revenden los valores ya existentes entre inversionistas), los instrumentos gubernamentales mantuvieron el liderazgo.

El área pública registró negociaciones por Q1,899.18 millones, mientras que el sector privado en este mismo mercado alcanzó los Q159.12 millones. El mercado de Bonos Bancarios también se mantuvo activo, con montos en circulación de Q3,788 millones.

Dinamismo en acciones

Uno de los puntos más destacados del año fue el crecimiento en el mercado de acciones, donde se negociaron Q719 millones. De este total, el 88% se concentró en el mercado primario (Q635 millones), lo que refleja una alta actividad en nuevas emisiones más que en la rotación de títulos ya existentes.

Según el gerente de la BVN, la tendencia se inclina hacia el desarrollo de instrumentos análogos a los fondos de inversión inmobiliaria. Un ejemplo concreto es la reciente colocación de acciones comunes de la compañía panameña Oakstone Capital, S.A., cuyos títulos están respaldados por activos como centros comerciales y parqueos.