Tras hacer una apuesta de 500 millones de dólares a un nuevo Gran Premio en la Ciudad del Pecado, la serie de elite del automovilismo mundial debe ahora recuperarse tras el fiasco de esa noche inicial. La primera práctica quedó arruinada apenas en nueve minutos, cuando el bólido de Carlos Sainz Jr., pasó sobre la tapa de una válvula de agua, que se rompió, en el circuito callejero donde se realiza la carrera.