La Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), organismo vinculado al sistema de Naciones Unidas, documentó en su Informe 2025 que los principales carteles mexicanos ampliaron sus operaciones fuera de México y ya funcionan como redes criminales transnacionales con presencia en al menos tres continentes.

El informe identifica al Cartel de Sinaloa y al Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) como actores clave en la producción y tráfico de drogas sintéticas, en especial fentanilo y metanfetamina, además de su participación en redes de distribución, instalación de laboratorios clandestinos y alianzas con estructuras criminales locales.

Según la JIFE, estas organizaciones dejaron de operar únicamente como grupos dedicados al tráfico fronterizo entre México y Estados Unidos. Su modelo ahora combina producción, logística, acceso a precursores químicos, laboratorios en el extranjero y acuerdos con bandas criminales en América Central, América del Sur y Europa.

Cómo operan los carteles mexicanos fuera de México

El informe describe una expansión basada en tres ejes: el control de rutas internacionales, la producción de drogas sintéticas y la cooperación con grupos criminales locales.

  • En Honduras, la JIFE menciona al Cartel de Sinaloa y al CJNG por sus vínculos con pandillas y organizaciones regionales como la Mara Salvatrucha, Barrio 18, el Tren de Aragua y el Clan del Golfo. Esa presencia aumenta la capacidad de traslado de drogas por Centroamérica, una zona clave para el tráfico hacia Estados Unidos.
  • En Chile, las autoridades incautaron en enero del 2025 unos 844 kilogramos de metanfetamina y precursores químicos. La operación desarticuló una estructura con base en México que buscaba instalar un laboratorio de conversión de metanfetamina cristalina en la región de O’Higgins.
  • En Europa, la expansión se refleja en laboratorios clandestinos. Francia desmanteló en junio del 2024 un laboratorio de metanfetamina a gran escala vinculado con el Cartel de Sinaloa y redes criminales de Bélgica, España y Países Bajos. En abril del 2025, Bélgica descubrió otro laboratorio con capacidad para producir cientos de kilogramos mensuales de anfetamina y metanfetamina.