Mientras varios países avanzan en regulaciones que buscan limitar o supervisar el acceso a redes sociales a menores de edad, en Guatemala la conversación apenas comienza, marcada por posturas divididas entre la necesidad de protección parental y los límites de la intervención estatal.
Tendencia global
En los últimos años, naciones de Europa, Asia y América han impulsado leyes para restringir o regular el acceso de menores a redes sociales, motivadas por el aumento de problemas asociados a la salud mental, como ansiedad, depresión y conductas autolesivas.
En este contexto internacional se plantea una pregunta casi inevitable: ¿puede Guatemala avanzar en una regulación similar?
En el país, aunque no existe una ley específica que limite el acceso de menores a redes sociales, han surgido iniciativas vinculadas al entorno digital. Una de ellas es la propuesta 6657, que busca sancionar el uso indebido de la inteligencia artificial, especialmente en casos de “deepfakes” (alteración de contenidos con inteligencia artificial) con multas de hasta Q500 mil y penas de prisión.
El objetivo, según su ponente, el diputado del bloque CABAL, Julio Portillo, es proteger a menores y grupos vulnerables ante el uso malicioso de tecnologías. Sin embargo, la iniciativa aún no ha avanzado en el Congreso.
Al mismo tiempo, también se discute la necesidad de regular plataformas digitales, exigir mecanismos de identificación de contenido manipulado y establecer sanciones para empresas que incumplan, aunque hasta el momento no exista una regulación como tal.
División de opiniones
Las opiniones dentro del Congreso sobre el tema de regulación de redes sociales a menores de edad se perciben como un escenario complejo.
El diputado Faver Salazar, del bloque VALOR, subrayó la importancia del análisis sin descartar iniciativas. “Toda iniciativa a priori no es de descartarla, más cuando nacen con buenas intenciones como proteger a los menores”, indicó el legislador.




